Alergia
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - T78. 4
CIE 10 - T78. 4
La alergia es una respuesta exagerada del sistema inmunológico frente a una sustancia extraña al organismo, conocida como antígeno.
Las reacciones alérgicas no clasificadas se diferencian según el tiempo transcurrido entre el contacto del organismo sensibilizado con el antígeno y la aparición del fenómeno alérgico.
Así, mientras que las llamadas reacciones de hipersensibilidad inmediata aparecen en cuestión de minutos, las reacciones de hipersensibilidad tardía solo se desarrollan después de varias horas.
Aunque este criterio temporal sigue siendo válido para clasificar las reacciones de hipersensibilidad, se sabe que existen diferencias más importantes que separan ambos tipos.
La reacción alérgica ocurre debido a una liberación masiva de sustancias químicas en el torrente sanguíneo, producidas por el propio organismo. Una de estas sustancias es la histamina, que provoca síntomas como picazón, hinchazón, enrojecimiento de la piel y estornudos.
Las reacciones alérgicas pueden ser desencadenadas por diversos factores, entre los cuales se incluyen:
Otros problemas médicos, como inmunodeficiencia y enfermedades autoinmunes
Las reacciones alérgicas pueden provocar una amplia variedad de síntomas, entre los cuales se incluyen:
El diagnóstico de alergia es eminentemente clínico, es decir, se basa en la historia médica y en el examen físico del paciente.
Este diagnóstico puede complementarse con pruebas cutáneas alérgicas y exámenes de laboratorio. Las pruebas cutáneas pueden realizarse en el propio consultorio del médico especialista y, por lo general, son suficientes para confirmar el diagnóstico.
Cuando estas pruebas no proporcionan la información necesaria, el especialista puede solicitar exámenes de laboratorio complementarios.
El tratamiento de las reacciones alérgicas debe enfocarse en aliviar los síntomas, evitar la exposición al alérgeno y, en casos seleccionados, aplicar inducción de tolerancia oral (en alergia alimentaria) o inmunoterapia específica.
El tratamiento puede dividirse en dos fases: fase aguda y fase crónica.
El tratamiento de los síntomas se realiza con corticoides y antihistamínicos. En casos de alergias respiratorias, puede ser necesaria la inhalación.
Los medicamentos sintomáticos se prescriben según las necesidades de cada persona. También es fundamental evitar el contacto con el agente causante de la alergia.
En caso de anafilaxia, la primera opción siempre es la adrenalina por vía intramuscular.
El tratamiento curativo es la inmunoterapia específica, también conocida como desensibilización.
La desensibilización consiste en administrar al paciente dosis mínimas y progresivas del alérgeno, con el objetivo de reducir la sensibilidad del sistema inmunológico.
La inmunoterapia específica es el único tratamiento capaz de modificar el curso natural de la enfermedad.