Anemia ferropénica
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - D50
CIE 10 - D50
Este tipo de anemia forma parte del grupo de las anemias hemolíticas que tienen como anormalidad común la disminución de la vida media de los glóbulos rojos.
Generalmente, la falta de hierro ocurre por deficiencia en la ingesta de dicho elemento, pero también puede deberse a una pérdida crónica de sangre o a defectos de absorción.
La lactancia materna protege al niño, debido al paso y la absorción sistemática del hierro a través de la amamantación. La leche de vaca no contiene suficiente hierro para prevenir la anemia.
La dieta alimentaria de un niño con anemia ferropénica debe, siempre que sea posible, incluir carne o jugo de carne. El hígado, la carne de res, el pescado y el pollo son ricos en hierro. Muchos vegetales, como la espinaca, poseen altas concentraciones de hierro; sin embargo, el hierro de origen vegetal es de difícil absorción. Los jugos de naranja y limón, por su alto contenido de vitamina C, facilitan la absorción del hierro.
En las mujeres, la principal causa de anemia ferropénica es la menstruación excesiva. En los hombres adultos, el tubo digestivo debe ser siempre investigado, así como en mujeres mayores de 50 años o en aquellas con antecedentes de pérdidas menstruales.
Una vez detectada la anemia, además de la dieta alimentaria, se puede usar una olla de hierro o incluso utensilios con hierro para cocinar los alimentos en general. El hierro pasa de la olla a los alimentos. Los niños también deben someterse a exámenes de heces, ya que algunos parásitos, como el anquilostoma, pueden causar anemia.
El uso de vitaminas a base de hierro debe ser orientado por el médico.