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Artrosis

Glosario de Salud de Einstein

¿Qué es artrosis?

La artrosis (u osteoartrosis) es una enfermedad degenerativa que afecta los cartílagos, que son los tejidos que protegen las articulaciones. Con su desgaste, aumenta la fricción entre los huesos, lo que provoca molestias, dolor, inflamaciones y deformaciones, dificultando e incluso imposibilitando los movimientos.

Incidencia

Generalmente asociada al envejecimiento, el problema es más frecuente en las articulaciones de carga, es decir, aquellas que soportan más peso, como los pies, la cadera, la columna vertebral y, principalmente, las rodillas.

Estudios internacionales muestran que el 6% de la población mayor de 30 años ya presenta síntomas de artrosis de rodilla. A partir de los 45 años, los casos aumentan a casi el 28%, siendo el 16% de ellos pacientes con cuadros de dolor o limitación motora. La obesidad y los excesos en la práctica de deportes y actividades físicas aumentan los riesgos.

Tratamiento

La artrosis no tiene cura. Pero existe una amplia gama de recursos que pueden beneficiar a los pacientes. El diagnóstico y tratamiento precoz son fundamentales para retrasar la progresión de la enfermedad y garantizar una mejor calidad de vida, además de contribuir a evitar o postergar la colocación de prótesis.

El tratamiento convencional combina medicamentos (analgésicos y antiinflamatorios) y fisioterapia. En la fase inicial, la artroscopia también puede ser una aliada. Con la ayuda de una microcámara e instrumentos adecuados, esta técnica quirúrgica mínimamente invasiva permite tratar una serie de lesiones articulares, como las del menisco, y remover fragmentos que se desprenden del tejido cartilaginoso en el proceso de la artrosis. Además de provocar dolor y dificultar los movimientos, estos fragmentos pueden intensificar la inflamación y la degeneración de los cartílagos. El acto de removerlos, por lo tanto, mejora el bienestar del paciente y ayuda a retrasar la evolución de la artrosis. La artroscopia también se utiliza para realizar trasplantes de segmentos de cartílago, que se extraen de una zona menos comprometida y se implantan en una zona más afectada y exigida, como la zona de apoyo de la rodilla, por ejemplo.

La medicina ha incorporado nuevos recursos en el tratamiento de la enfermedad. La gama de medicamentos, por ejemplo, ha sido reforzada con fitoterápicos de acción antiinflamatoria. Los productos de origen vegetal provocan menos impacto en el estómago y los riñones, órganos que más sufren con los efectos secundarios de los medicamentos comúnmente utilizados, afectando principalmente a los pacientes de mayor edad.

También existen nuevos procedimientos que están siendo probados en el tratamiento de jóvenes con defectos aislados de cartílago que, se cree, podrán adoptarse en el futuro en pacientes más maduros con artrosis. Entre ellos se encuentran el implante de células cartilaginosas extraídas del propio paciente y cultivadas en laboratorio, y el trasplante de cartílagos extraídos de cadáveres. Por el momento, son procedimientos en fase de prueba e investigación, pero se perfilan como caminos prometedores para el tratamiento de la artrosis en el futuro.

Por Consejo Editorial Einstein