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Cefalea

Glosario de Salud de Einstein

CIE 10 - R51

  • Sintoma

El dolor de cabeza es una de las causas más comunes de consulta en los consultorios neurológicos y el dolor más frecuentemente reportado a los médicos de familia, pediatras y clínicos generales.

Las cefaleas, como se denominan médicamente los dolores de cabeza, pueden dividirse en:

  • primarias: Se caracterizan por la ausencia de alteraciones estructurales en el cerebro y están representadas principalmente por las migrañas y las cefaleas tensionales
  • secundarias: Incluyen aquellas asociadas a traumatismos craneales, neoplasias (tumores), enfermedades vasculares (relacionadas con arterias y venas), medicamentos, infecciones, trastornos metabólicos, alteraciones del cuello y la cara, y neuralgias craneales

Prevalencia

La migraña es el tipo de cefalea más relevante en Brasil. Un estudio epidemiológico brasileño publicado por el grupo del Dr. Mario Peres, del Instituto de Enseñanza e Investigación Albert Einstein, muestra que la prevalencia de migraña es del 15,2% en la población general. Afecta más a mujeres, personas con mayor nivel educativo y aquellas que no practican actividad física. Alrededor del 92% de los pacientes no reciben tratamiento especializado con un neurólogo. La prevalencia de la cefalea tensional fue del 13% en la población general, con mayor frecuencia en hombres y personas con mayor nivel educativo. La cefalea crónica diaria representó el 6,9% de los casos de cefalea en la población brasileña y fue más prevalente en mujeres, personas con altos ingresos familiares, desempleadas y que no realizan ejercicio físico regularmente.

Síntomas

La migraña es una enfermedad crónica debilitante que se manifiesta con dolor de cabeza y diversas combinaciones de síntomas y signos asociados, de forma recurrente. El dolor de cabeza comienza de manera gradual y dura entre cuatro y 72 horas en adultos, y entre una y 72 horas en niños. Se caracteriza por ser pulsátil o palpitante, a veces unilateral, con una intensidad de moderada a fuerte, y suele estar acompañada de sensibilidad a la luz y al ruido. Las náuseas ocurren en aproximadamente el 90% de los casos, mientras que los vómitos se presentan en alrededor de un tercio de los pacientes. El diagnóstico se basa en los criterios mencionados anteriormente, establecidos por la Sociedad Internacional de Cefaleas en 1988 y revisados en 2004 y 2006, incluidos en la Clasificación Internacional de las Cefaleas (CIC).

La migraña puede dividirse en episódica y crónica, según la frecuencia de las crisis. La migraña crónica se define como la presencia de dolor en más de 15 días al mes. También es una enfermedad común, con una prevalencia que varía entre el 2% y el 3% en la población general, y representa hasta el 60% de las consultas en centros especializados en cefaleas. Aunque es menos frecuente que la migraña episódica, tiene un impacto individual y socioeconómico mayor, con niveles de discapacidad superiores a los observados en la forma episódica.

Comorbilidades

La migraña está asociada a diversas condiciones, como la fibromialgia, la depresión, la ansiedad y los trastornos del sueño.

Tratamiento

El tratamiento de las cefaleas comienza con un diagnóstico adecuado, identificando las causas primarias y secundarias del dolor de cabeza. Una vez realizado el diagnóstico de cefalea primaria, los pacientes se beneficiarán de una explicación completa sobre su patología. Muchos pacientes con cefaleas recurrentes se preocupan por condiciones secundarias que podrían estar desencadenando su dolor, como tumores cerebrales o aneurismas, y deben recibir la información necesaria. Los pacientes deben ser educados sobre su condición y alentados a participar activamente en su tratamiento mediante el uso de un diario del dolor, en el que se registre la frecuencia, intensidad y duración del dolor, así como la presencia de síntomas asociados como náuseas y vómitos. A través del diario también se pueden identificar los factores desencadenantes. Una vez iniciado el programa de tratamiento, el diario puede utilizarse para evaluar la eficacia del tratamiento agudo y preventivo.

El plan de tratamiento de las cefaleas debe seguir los siguientes pasos:

  • educar y motivar al paciente
  • prevenir los ataques evitando factores desencadenantes (cambios hormonales, factores dietéticos, cambios ambientales, estímulos sensoriales y estrés)
  • utilizar tratamientos no farmacológicos como técnicas de relajación, biofeedback y adecuación del estilo de vida (dormir bien, hacer ejercicio físico y dejar de fumar)
  • tratamiento en la fase aguda: aliviar los síntomas e impedir la progresión del dolor
  • terapia preventiva para reducir la frecuencia, intensidad y duración del dolor
  • utilizar terapias alternativas cuando sea apropiado
  • reevaluación periódica y reconsideración del plan de tratamiento

Por el Consejo Editorial Einstein