Dermatitis atópica
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - L20
CIE 10 - L20
La dermatitis atópica, también conocida como eccema atópico, es una inflamación crónica y hereditaria de la piel que provoca una intensa picazón, y generalmente aparece en la infancia. A menudo está relacionada con la rinitis alérgica o el asma.
El principal síntoma de la dermatitis atópica es una irritación en la piel, generalmente en los brazos y detrás de las rodillas, aunque puede aparecer en todo el cuerpo. Esta irritación provoca picazón y resequedad, lo que puede culminar en heridas.
No se conoce la causa exacta de la dermatitis atópica, pero la condición está influenciada por factores hereditarios y, con frecuencia, está asociada al asma y a la rinitis alérgica. Las sustancias irritantes y el estrés pueden empeorar el cuadro.
El diagnóstico de la dermatitis atópica puede ser realizado por un médico dermatólogo, a partir del análisis clínico y del examen de las lesiones, así como del historial médico y familiar.
Mantener la piel bien hidratada, evitar baños muy calientes, no usar productos que alteren el pH de la piel y controlar el estrés ayudan a prevenir una mayor irritación.
No existe cura para la dermatitis atópica, pero evitar sustancias irritantes, utilizar cremas y productos hidratantes, y en algunos casos, medicamentos, puede ayudar a controlar la condición. El apoyo psicológico también puede ser útil para manejar el estrés y los trastornos psiquiátricos relacionados con la enfermedad.
La dermatitis atópica es una condición crónica que aún no tiene cura. Una vez diagnosticada, acompaña a la persona durante toda su vida.
La dermatitis atópica no es contagiosa.
La dermatitis atópica es una enfermedad crónica, aún sin cura, que acompaña a la persona durante toda su vida.