¿Qué es la disidrosis?
La disidrosis, también conocida como eccema dishidrótico, es una enfermedad de la piel caracterizada por la aparición de pequeñas vesículas (pequeñas ampollas) a menudo agrupadas en las palmas, plantas y en los laterales de los dedos. Estas vesículas están llenas de un líquido claro y pueden causar picazón intensa.
Síntomas
Los síntomas más comunes de la disidrosis son:
- Pequeñas vesículas (pequeñas ampollas): generalmente transparentes y con un líquido claro. Pueden aparecer en grupos
- Picazón: puede variar de leve a intensa
- Enrojecimiento: inflamación asociada a la enfermedad
- Descamación de la piel: a medida que las ampollas se rompen, la piel puede descamarse y volverse áspera
Causas
Las causas de la disidrosis pueden estar asociadas con factores como:
- Genética: si hay antecedentes familiares, hay una predisposición a desarrollar la enfermedad
- Irritantes de la piel: la exposición a ciertas sustancias puede desencadenar o empeorar la disidrosis. Esto incluye componentes químicos presentes en detergentes, jabones y productos de limpieza
- Alergias: el contacto con sustancias alergénicas (sustancias capaces de desencadenar respuestas alérgicas en el sistema inmunológico de algunas personas), como metales, látex, productos de cuidado personal o plantas, puede desencadenar la disidrosis en algunas personas
- Estrés: puede influir en la salud de la piel y ser un factor desencadenante para algunas condiciones dermatológicas, incluida la disidrosis
- Condiciones climáticas: el calor excesivo o la humedad también pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad
Diagnóstico
El diagnóstico de disidrosis generalmente se realiza a través de una evaluación clínica realizada por un dermatólogo:
- Examen físico: en busca de características de la disidrosis, como las pequeñas vesículas (ampollas) agrupadas en las palmas, plantas o laterales de los dedos
- Historia clínica: el dermatólogo puede hacer preguntas sobre los síntomas, su duración, antecedentes familiares y otras condiciones de salud que el paciente pueda tener
- Pruebas adicionales: para ayudar a encontrar formas de tratar la enfermedad con mayor facilidad. Cuando se sospecha la participación de alérgenos, se pueden solicitar pruebas de contacto
- Biopsia: en casos más raros, se puede realizar la extracción de una pequeña muestra de piel para su análisis en laboratorio. Esto puede ayudar en el diagnóstico o descartar otras condiciones de la piel
Tratamiento
El tratamiento de la disidrosis se basa en aliviar al paciente de los brotes reduciendo la picazón, recuperando la barrera cutánea y previniendo nuevos brotes, además de determinar la causa:
- Cremas y pomadas: estos medicamentos son comunes para reducir la inflamación de la piel y ayudar a mejorar la condición
- Baños de agua fría: evitar el agua caliente es importante, ya que puede empeorar los síntomas debido a la sequedad de la piel
- Cuidado de la piel: mantener la piel limpia e hidratada es fundamental. Hidratantes suaves y sin fragancia pueden ayudar a mantenerla saludable
Prevención
Aunque la disidrosis no siempre se puede controlar, algunas medidas pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar brotes:
- Evitar irritantes: identificar y evitar sustancias que puedan contribuir a la disidrosis es muy importante, lo que incluye productos químicos como detergentes y jabones perfumados
- Cuidado de los pies: si la disidrosis afecta los pies, es importante mantenerlos secos y limpios, especialmente entre los dedos. El uso de calcetines transpirables y zapatos ventilados puede ayudar a prevenir la humedad excesiva
Referencias
Secretaria da Saúde
Sociedade Brasileira de Dermatologia
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