Dolor lumbar
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - M54.5
- Sintoma
CIE 10 - M54.5
El dolor lumbar puede considerarse un problema de salud pública en la actualidad, principalmente debido al creciente número de consultas médicas y ausencias laborales relacionadas con esta sintomatología. En los últimos 20 años, la incidencia de dolor lumbar ha aumentado un 40% en todo el mundo y, específicamente en Brasil, los casos han aumentado un 60% en el mismo período.
Generalmente, el primer episodio de dolor lumbar puede estar asociado a dolores intensos, sin causa aparente, o tras algún episodio de trauma o sobrecarga momentánea. Sin embargo, con el tiempo, el dolor mejora en gran parte de las personas, sin necesidad de medicamentos ni reposo absoluto.
En ese momento, se debe buscar la ayuda de un profesional de la salud —médico o fisioterapeuta— lo antes posible, para que se realice una evaluación clínica detallada y el paciente reciba orientaciones específicas para su caso, así como para aclarar todas las dudas relacionadas con el episodio.
Es importante saber que el dolor lumbar tiene causas variadas y es posible evitar que se agrave con la ayuda del equipo multidisciplinario de salud (médicos, fisioterapeutas, psicólogos, nutricionistas, etc.). Signos como pérdida de fuerza o alteraciones de sensibilidad en las piernas y pies, antecedentes de cáncer y cambios repentinos en el control intestinal o de la vejiga deben interpretarse como señales de alerta.
Los estudios científicos ya han demostrado que la mayoría de los casos de dolor lumbar pueden tratarse sin necesidad de cirugía, mediante la realización de ejercicios específicos para cada paciente, prescritos por el fisioterapeuta, y con cambios en algunas actitudes y ciertos hábitos de vida.
La literatura actual también muestra que comprender los síntomas tiene un efecto positivo en la rehabilitación. Por eso, recuerde que en un plazo de hasta 4 semanas, el 80% de los pacientes que tuvieron un episodio de dolor intenso regresaron al trabajo normalmente, y que el dolor lumbar tiene un excelente pronóstico de mejoría.
Una mejor comprensión de los mecanismos que desencadenaron los síntomas y la realización de pequeños cambios en la rutina diaria desempeñan un papel importante en la recuperación de los pacientes, previniendo nuevos episodios de dolor, así como ayudando a evitar que un caso en curso se prolongue demasiado y se vuelva crónico.
Algunos ejemplos de cambios que pueden ser realizados por la propia persona son: