Saltar al contenido principal

Enfermedad aterosclerótica carotídea

Glosario de Salud del Einstein

CIE 10 - I652

¿Qué es la enfermedad aterosclerótica carotídea?

Las arterias carótidas son la principal fuente de flujo sanguíneo hacia el cerebro y se encuentran a ambos lados del cuello.

La enfermedad carotídea aterosclerótica, también conocida como estenosis carotídea, ocurre cuando hay un estrechamiento u obstrucción del flujo sanguíneo en las arterias carótidas debido a placas de ateroma, formadas por sustancias como grasa y calcio. Este fenómeno se conoce como aterosclerosis.

Pequeños fragmentos de grasa o un coágulo pueden desprenderse de las placas de ateroma y causar un accidente cerebrovascular isquémico (ACV) o derrame cerebral.

La obstrucción de las arterias carótidas es responsable de aproximadamente el 15% de los casos de accidente cerebrovascular isquémico (ACV).


Causas

  • edad avanzada
  • diabetes
  • tabaquismo
  • hipertensión
  • colesterol elevado
  • obesidad
  • sedentarismo
  • antecedentes familiares de aterosclerosis


Síntomas

La enfermedad aterosclerótica carotídea no causa síntomas en las fases iniciales.

En la mayoría de los casos, la primera manifestación de la enfermedad es un accidente cerebrovascular (ACV) y, en algunos casos, una “advertencia”, es decir, síntomas transitorios conocidos como ataque isquémico transitorio (AIT). Los síntomas más comunes de un ACV o un AIT relacionados con la enfermedad carotídea son:

  • sensación de debilidad u hormigueo en un lado del cuerpo
  • dificultad para ver con uno de los ojos
  • pérdida del equilibrio con dificultad repentina para caminar
  • dificultad para hablar o comprender

Normalmente, estos síntomas aparecen de forma repentina y no deben ser ignorados, incluso si mejoran espontáneamente en pocos minutos. Siempre se debe buscar atención médica de inmediato para que se realice el diagnóstico adecuado y se inicie el tratamiento lo antes posible.


Diagnóstico

Después de una historia clínica detallada y un examen físico, el médico puede solicitar varios tipos de exámenes complementarios para confirmar o descartar la sospecha de enfermedad carotídea, tales como:

  • ecografía Doppler de la arteria carótida
  • Angiorresonancia magnética
  • angiotomografía computarizada
  • angiografía digital

Cada uno de estos exámenes proporciona información diferente sobre la placa de ateroma y debe ser solicitado por el médico. No necesariamente se requerirán todos los métodos diagnósticos, pero el uso de al menos dos o más de éstos puede ayudar en la toma de decisiones adecuada para el tratamiento.


Tratamiento

Depende de la gravedad de la enfermedad, la presencia o no de síntomas, el grado de estenosis y las condiciones generales de salud del pacienteHay , se pueden considerar tres posibilidades:

  • tratamiento clínico: con el uso de medicamentos como antiagregantes plaquetarios, que tienen la función de impedir la formación de coágulos en la placa de ateroma; medicamentos para el control del colesterol, como las estatinas; cambios en el estilo de vida, como una alimentación saludable, práctica de actividad física y evitar el tabaquismo; además del control de enfermedades asociadas como la diabetes y la hipertensión, según las indicaciones del médico
  • cirugía – endarterectomía: la cirugía generalmente se realiza bajo anestesia general y consiste en una incisión en el cuello, con exposición y apertura de la arteria carótida, seguida de la remoción de la placa de ateroma
  • angioplastia con stent: puede realizarse bajo anestesia local o general. El procedimiento consiste en una punción, generalmente en la arteria femoral (en la ingle), e inserción de un catéter que llega hasta la arteria carótida. Normalmente se utiliza un filtro como protección para evitar que pequeños fragmentos lleguen a la circulación cerebral. Luego, se implanta un stent (una malla metálica en forma de tubo) en la zona del estrechamiento de la arteria carótida, aumentando el calibre del vaso y restaurando el flujo sanguíneo

La decisión sobre el mejor tratamiento debe ser discutida entre usted, sus familiares y su médico. ¡No olvide aclarar todas sus dudas!

En caso de que se indique el procedimiento quirúrgico o la angioplastia, será acompañado por un equipo multidisciplinario desde su ingreso hasta el alta hospitalaria. En el postoperatorio, el grupo de control de resultados clínicos se pondrá en contacto telefónico al mes, a los seis meses y al año después del procedimiento en la carótida.


Posoperatorio

En el posoperatorio inmediato es muy común la inestabilidad de la presión arterial, por lo que el paciente debe permanecer monitorizado durante al menos 24 horas en la unidad de cuidados intensivos (UCI), donde también se realizará un seguimiento intensivo de posibles complicaciones neurológicas y cardiológicas.

Después de 24 horas en la UCI, si no hay complicaciones, el paciente podrá ser trasladado a una unidad de hospitalización. Tras el alta hospitalaria, si ocurre cualquier alteración neurológica o cardíaca, se debe buscar atención médica inmediata.

Esté atento a síntomas como dolor de cabeza persistente, hormigueo o debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o comprender, dificultad para ver, dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones. Siga las orientaciones de su médico respecto al uso de medicamentos, nunca interrumpa los medicamentos prescritos sin orientación médica, acuda a las reevaluaciones periódicas recomendadas y espere la autorización médica antes de retomar sus actividades habituales.

Por el Consejo Editorial Einstein