Epifisiolisis
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - M93
CIE 10 - M93
Fácilmente confundida con dolores musculares y óseos, esta enfermedad afecta a niños y adolescentes entre los 11 y 14 años.
La epifisiolisis se caracteriza por el desplazamiento del cuello del fémur en relación con la epífisis femoral, es decir, el deslizamiento de la cabeza del fémur en la pelvis. Al ser poco conocida popularmente, suele confundirse con dolores musculares y óseos.
Las causas aún no están completamente claras. Según el ortopedista Dr. Claudio Santili, se suele atribuir la epifisiolisis a un desequilibrio endocrino, microtraumatismos o a la obesidad. Se cree que lo que causa el debilitamiento de la placa que une el cuello con la epífisis femoral, con mayor frecuencia, es la acción de ciertas hormonas.
“Algunos biotipos son más propensos. Los niños con sobrepeso o muy delgados y altos, que han crecido rápidamente, pueden tener debilitado el cartílago entre el cuello y la cabeza femoral y, al someterse a estrés mecánico, pueden sufrir un deslizamiento lento o agudo”, afirma Santili.
La franja de incidencia más importante es entre los 10 y 14 años en ambos sexos. “Como la epifisiolisis ocurre con mayor frecuencia en el período prepuberal o puberal, las niñas suelen verse afectadas antes, entre los 10 y 12 años, y los niños entre los 12 y 14 años”, explica el ortopedista.
Los síntomas más comunes son: dolor en la ingle que puede irradiarse hacia la parte interna del muslo hasta la rodilla, marcha con rotación externa del miembro inferior y, cuanto más acentuado el desplazamiento de la cabeza femoral, mayor será la dificultad de movilidad de la cadera y el dolor.
La manifestación puede ser aguda o insidiosa. En la forma aguda, el dolor es muy intenso y el paciente tiene dificultad para caminar. En la forma insidiosa, hay inflamación y el dolor se irradia hacia la parte interna del muslo hasta la rodilla, lo que puede llevar a confusión con otros cuadros traumáticos cotidianos, retrasando el diagnóstico. “La epifisiolisis es una enfermedad progresiva, de ahí la importancia del diagnóstico precoz. Los médicos deben estar atentos cuando el paciente es un niño en etapa prepuberal o puberal, con quejas de dolor en el miembro inferior y cierta rotación externa de la pierna al caminar. En ese caso, se debe investigar la movilidad de las caderas”, señala el especialista.
La confirmación del diagnóstico debe hacerse mediante un estudio radiológico simple de la pelvis comparando ambos lados. Si no se identifica rápidamente, puede causar daños graves en la edad adulta, como artrosis de cadera y deformidades. A pesar de ello, no existe riesgo de parálisis.
El ortopedista destaca que el tratamiento siempre es quirúrgico. “En los casos más simples, se realiza una epifisiodesis, una cirugía sencilla para fijar un tornillo entre la cabeza y el cuello del fémur. En los casos más graves, se recomienda una osteotomía, en la que se retira una parte del fémur para permitir el reposicionamiento entre la cabeza y el cuello femoral dentro de la cavidad acetabular”, concluye el médico. Para completar el tratamiento, también es importante realizar fisioterapia y ejercicios en el agua para recuperar los movimientos perdidos.
El ortopedista también enumeró algunos puntos clave sobre la epifisiolisis. ¡Mucha atención!