Espondilitis anquilosante
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - M45
CIE 10 - M45
La espondilitis anquilosante es una enfermedad reumatológica e inflamatoria que afecta principalmente la columna vertebral, aunque también puede comprometer otras articulaciones. Tiene un componente genético y es más común en hombres.
Los síntomas de la espondilitis anquilosante incluyen dolor y rigidez en la columna vertebral, que empeoran con el reposo, además de fatiga y dolor en la cadera. La inflamación en las costillas puede causar dolor en la región del pecho y dificultad para respirar. A largo plazo, las vértebras pueden fusionarse, lo que agrava el malestar y limita el movimiento.
La espondilitis anquilosante no tiene una causa definida, pero se considera una enfermedad autoinmune. Es decir, el sistema inmunológico del paciente ataca las articulaciones. Existe una relación con factores genéticos.
El diagnóstico de la espondilitis anquilosante lo realiza un reumatólogo, quien evalúa los síntomas y solicita análisis de sangre y estudios de imagen para confirmar el cuadro.
No es posible evitar la espondilitis anquilosante. Afecta con mayor frecuencia a los hombres y los síntomas suelen aparecer al inicio de la edad adulta.
No existe cura para la espondilitis anquilosante, pero el tratamiento puede retrasar la progresión de la enfermedad y aliviar los síntomas. Se recomienda la práctica de ejercicios físicos, fisioterapia, medicamentos y, en casos raros, cirugías.
La espondilitis anquilosante es una enfermedad sin cura, pero los síntomas pueden volverse más leves o más intensos a lo largo de la vida. Es posible que ocurran períodos de crisis más intensas.
La espondilitis anquilosante no es contagiosa.
El diagnóstico de la espondilitis anquilosante se realiza una sola vez, ya que la enfermedad no tiene cura.