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Estenosis lumbar

Glosario de Salud del Einstein

CIE 10 - M48.0

¿Qué es la estenosis lumbar?

La estenosis del canal vertebral lumbar se caracteriza por el estrechamiento del espacio central de la columna que contiene las raíces nerviosas en la región lumbar, compuesta por 5 de las 33 vértebras de la columna vertebral.

La disminución del diámetro del canal vertebral, causada por el aumento de estructuras óseas y ligamentos —proceso denominado hipertrofia— provoca la compresión de las estructuras nerviosas lumbares y puede resultar en diversos síntomas.

Tipos

Puede dividirse en primaria (congénita), que es rara y afecta aproximadamente al 9% de los pacientes, o secundaria (adquirida), relacionada con el engrosamiento de las estructuras que rodean el saco dural. Esta última se observa con frecuencia en pacientes mayores de 50 años y es la causa más común de cirugía de columna en personas mayores de 60 años.

Las 5 vértebras lumbares se enumeran de L1 a L5, y los espacios intervertebrales donde se encuentran los discos se denominan L1-2, L2-3, L3-4, etc. Los espacios L3-4 y L4-5 son los puntos donde la estenosis se observa con mayor frecuencia.

La estenosis lumbar también puede clasificarse según la ubicación del punto de estenosis, es decir, en el centro del canal vertebral (estenosis central) o en la zona lateral (foraminal), que es el espacio óseo por donde emergen las raíces nerviosas desde la columna hacia las piernas.

Síntomas

La estenosis lumbar presenta síntomas según el lugar de compresión del tejido neural. Puede haber dolor lumbar, además de dolor y malestar al estar de pie, especialmente al extender la columna, como al caminar. Generalmente, los síntomas desaparecen o se alivian cuando el paciente se sienta durante algunos minutos.

El carácter dinámico de la estenosis lumbar explica bien esta característica. En la posición erguida (de pie), el canal vertebral tiene un área reducida, a diferencia de lo que ocurre en la posición sentada, donde el canal vertebral aumenta su diámetro.

Por tratarse de una enfermedad degenerativa de evolución lenta, la sintomatología también tiene un carácter progresivo. Inicialmente, los pacientes presentan dificultad para caminar largas distancias sin dolor en reposo, lo que con el tiempo evoluciona hacia dolor al caminar distancias cada vez más cortas, hasta que el simple acto de estar de pie se vuelve altamente limitado por el dolor.

En casos más extremos, pueden aparecer signos y síntomas que forman parte del síndrome de la cola de caballo (síndrome de cauda equina), considerado una urgencia médica, que será abordado en un texto aparte.

Causas

La degeneración de la columna vertebral está directamente asociada al proceso natural de envejecimiento humano. Su incidencia aumenta proporcionalmente con el incremento de la expectativa de vida de la población. En una columna vertebral sana, sus estructuras —vértebras, discos intervertebrales, articulaciones, ligamentos y músculos— actúan de forma sincronizada para absorber y distribuir cargas, permitiendo también la movilidad entre sus segmentos.

Con el paso del tiempo, componentes fundamentales para estas funciones, como el colágeno y el agua, sufren alteraciones en sus proporciones dentro de los tejidos, afectando las propiedades biomecánicas de la columna. Así, además del mayor riesgo de protrusiones y hernias discales, los tejidos que rodean la duramadre y las raíces nerviosas —especialmente el ligamento amarillo y las facetas articulares— tienden a crecer y hipertrofiarse, ocupando espacios previamente libres y comprimiendo estructuras nerviosas.

La estenosis lumbar es una enfermedad dinámica, es decir, depende de la posición de la columna lumbar. En extensión, como cuando estamos de pie, el canal vertebral disminuye naturalmente su diámetro debido a la posición y curvatura de la columna. Por otro lado, al sentarse, ocurre una “apertura” del canal vertebral secundaria a la rectificación lumbar. Esto explica gran parte de la sintomatología y por qué muchos pacientes pueden realizar esfuerzos prolongados en posición sentada, como andar en bicicleta, pero no pueden caminar distancias cortas.

Diagnóstico

El diagnóstico de la estenosis lumbar debe realizarse mediante una evaluación clínica rigurosa, considerando principalmente la queja del paciente y el examen físico, que es fundamental para orientar los exámenes complementarios. La resonancia magnética es el principal examen en estos casos, ya que, además de mostrar la localización y posibles causas de la estenosis, permite una evaluación amplia de los tejidos que rodean la columna vertebral. Sin embargo, las radiografías dinámicas (que evalúan la columna en posición de pie bajo la acción de la gravedad y en diferentes posturas) y la tomografía computarizada también pueden ser muy útiles.

Algunas enfermedades pueden presentar síntomas muy similares a los de la estenosis lumbar. Entre ellas se encuentran la claudicación vascular (obstrucción de las arterias de las piernas), neuropatías periféricas y artrosis de otras articulaciones como las caderas y las rodillas. Estos diagnósticos diferenciales deben ser descartados o identificados mediante una evaluación cuidadosa de los pacientes.

Tratamiento

El plan terapéutico debe ser individualizado para cada paciente y según la sintomatología que presenta. Excepto en casos de urgencia que involucren déficit neurológico agudo y/o progresivo —como pérdida importante de fuerza muscular o alteraciones esfinterianas (pérdida del control de la orina y las heces)—, se recomienda inicialmente una abordaje lo menos invasivo posible, mediante medidas conservadoras como fisioterapia, hidroterapia, acupuntura y tratamiento farmacológico.

Los pacientes que presenten persistencia de los síntomas de dolor y/o limitación funcional, reflejada en la restricción de movilidad e independencia, son candidatos a tratamiento quirúrgico, que consiste casi siempre en la descompresión del canal y de los forámenes, liberando los tejidos neurales. En una minoría de los casos, este procedimiento puede asociarse a una artrodesis de la columna.

Prevención

No existe evidencia científica en la literatura médica actual sobre medidas que prevengan el desarrollo de la estenosis del canal vertebral. Sin embargo, el mantenimiento del equilibrio y tono muscular lumbar y abdominal, a través de la práctica regular de ejercicios específicos, contribuye a prevenir la sobrecarga mecánica de las estructuras de la columna vertebral, disminuyendo los síntomas de dolor en la región lumbar y en la columna en general.

Por el Consejo Editorial Einstein