Fibrilación auricular
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - I48
CIE 10 - I48
La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca más común. En la parte superior del corazón, las aurículas laten de forma irregular y afectan el bombeo de sangre. Esta condición predispone a complicaciones como el ACV y la insuficiencia cardíaca.
Algunos pacientes con fibrilación auricular no presentan síntomas. Sin embargo, cuando aparecen, los síntomas suelen incluir palpitaciones, malestar en el pecho, dificultad para respirar, dificultad para hacer ejercicio y sensación de desmayo.
Factores como la hipertensión, la apnea del sueño y el consumo excesivo de alcohol pueden desencadenar la fibrilación auricular. A veces, la causa es desconocida.
El diagnóstico de la fibrilación auricular se realiza mediante un electrocardiograma o un Holter, útil para una monitorización prolongada. Pruebas adicionales, como el ecocardiograma, ayudan a esclarecer la causa y respaldan la decisión del tratamiento.
Controlar la presión arterial y el peso, hacer ejercicio regularmente y limitar el consumo de café y alcohol son medidas que reducen el riesgo de desarrollar fibrilación auricular.
Los medicamentos ayudan a controlar la fibrilación auricular. La cardioversión eléctrica y la ablación están indicadas en casos específicos. También se pueden prescribir anticoagulantes para prevenir el ACV y la trombosis.
La fibrilación auricular puede desaparecer rápidamente o volverse crónica, dependiendo del grado de afectación estructural de las aurículas.
La fibrilación auricular no es contagiosa.
Incluso con el tratamiento adecuado, algunos pacientes presentan recurrencia de la fibrilación auricular. Por eso, el seguimiento médico es obligatorio.