Hepatitis E
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - B17.2
CIE 10 - B17.2
Causada por el virus E de la hepatitis (HEV), la hepatitis E provoca una inflamación del hígado y genera mayor preocupación en mujeres embarazadas y personas con algún tipo de inmunodeficiencia. En general, la hepatitis E es autolimitada y de corta duración.
Los niños con hepatitis E rara vez presentan síntomas. En jóvenes y adultos, cuando hay síntomas, son similares a los de otros tipos de hepatitis, como fatiga, fiebre, dolores musculares, náuseas, diarrea, piel y ojos amarillentos, y orina oscura.
La infección es fecal-oral, como en la hepatitis A. Es decir, ocurre cuando las heces de una persona infectada entran en contacto con la boca de otra persona, principalmente por el consumo de agua y alimentos de origen desconocido, por problemas de saneamiento básico y durante las relaciones sexuales.
El diagnóstico de la hepatitis E se realiza mediante análisis de sangre y heces.
Mantener las manos higienizadas, limpiar los alimentos crudos, consumir bebidas y comidas de lugares de procedencia conocida, y usar preservativos en el sexo oral son algunas de las medidas para evitar la hepatitis E.
No existe un tratamiento específico para la hepatitis E. El médico puede recetar medicamentos para aliviar los síntomas hasta que la enfermedad desaparezca por sí sola, además de tratar posibles complicaciones.
La hepatitis E dura de dos a seis semanas hasta que el cuerpo elimina el virus causante.
La hepatitis E es contagiosa por vía fecal-oral.
La hepatitis E puede contraerse más de una vez.