Insomnio
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - G47
CIE 10 - G47
El insomnio se define como cualquier dificultad para iniciar o mantener el sueño durante la noche. Algunos pacientes lo describen como una demora para conciliar el sueño, otros se despiertan varias veces durante la noche, y también hay quienes se despiertan en la madrugada y no logran volver a dormir.
Los estudios estiman que la prevalencia poblacional del insomnio puede variar entre el 5% y el 50%, dependiendo del lugar donde se realice el estudio.
Los pacientes con insomnio normalmente presentan síntomas durante el día, como fatiga, cansancio y dificultad para concentrarse, lo que lleva a un impacto negativo en la calidad de vida. Existen algunas evidencias de que, además de los síntomas relacionados con el cansancio por las noches mal dormidas, los pacientes con insomnio crónico (con síntomas por más de 3 meses) tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
El insomnio suele afectar a personas con una tendencia al estado de hiperalerta, y situaciones de estrés pueden desencadenar el cuadro. Sin embargo, también puede formar parte de los síntomas de otras enfermedades, como la apnea del sueño, el síndrome de piernas inquietas, enfermedades clínicas y psiquiátricas, entre otras.
El diagnóstico del insomnio se basa en las quejas clínicas de los pacientes. Por lo tanto, es fundamental identificar los factores que pueden haber desencadenado y que pueden estar perpetuando el cuadro. La polisomnografía (estudio del sueño) ayuda a identificar otros posibles trastornos del sueño que podrían estar agravando o precipitando el insomnio y que requieren tratamiento.
El tratamiento del insomnio debe ser individualizado y, en general, incluye medidas conductuales (higiene del sueño, estrategias para reducir el estado de hiperalerta y terapia cognitivo-conductual, entre otras), el tratamiento de otras enfermedades concomitantes que puedan desencadenar o agravar el cuadro, y el uso de medicamentos cuando sea necesario.