Síntomas
Los síntomas de una lesión medular traumática pueden variar según su gravedad, pero los más comunes son:
- Pérdida de sensibilidad en el área por debajo del sitio de la lesión: esto puede incluir entumecimiento, hormigueo o una sensación de "ardor" en la piel
- Debilidad muscular: la intensidad puede variar dependiendo de la gravedad de la lesión
- Problemas en la vejiga e intestinos: lo que puede llevar a complicaciones como incontinencia urinaria o fecal, y dificultad para orinar o defecar
- Dificultades respiratorias: especialmente cuando afectan los nervios en la región del cuello (cervical), pueden interferir con la función respiratoria, provocando dificultad para respirar, respiración superficial o problemas de ventilación
Causas
Las causas de las lesiones medulares traumáticas son diversas e incluyen caídas desde alturas, zambullidas en aguas poco profundas, accidentes automovilísticos, lesiones deportivas y heridas por armas de fuego o armas blancas
Diagnóstico
El diagnóstico de una lesión medular traumática incluye:
- Examen clínico: realizado por un médico ortopedista o neurocirujano, quien evaluará los síntomas y signos neurológicos asociados con la lesión medular. Esto puede incluir pruebas de sensibilidad, reflejos, fuerza muscular y función motora
- Pruebas de imagen: pueden incluir radiografías simples, tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética, que es particularmente útil para detectar lesiones medulares y evaluar su extensión y localización
Tratamiento
El tratamiento de una lesión medular traumática debe adaptarse a cada caso, según la naturaleza de la lesión. Las estrategias incluyen:
- Cuidados de emergencia: en las etapas iniciales tras la lesión, se debe prevenir un daño adicional a la columna vertebral, que puede presentar inestabilidad mecánica. Por ello, es fundamental inmovilizar al paciente con un collar cervical y una camilla rígida, además de realizar movilización en bloque
- Cirugía: puede ser necesaria en casos más graves como forma de descompresión neural, realineación y estabilización de la columna. Cuando está indicada, la cirugía debe realizarse lo antes posible
- Rehabilitación: la fisioterapia es necesaria para mejorar la fuerza muscular, la movilidad y la función motora, además de la terapia ocupacional para ayudar en la adaptación a las actividades diarias
- Medicación: el médico puede recetar medicamentos para controlar el dolor, los espasmos musculares y otros síntomas asociados con la lesión medular. Esto puede incluir analgésicos, relajantes musculares y antiinflamatorios
Prevención
La prevención de lesiones medulares debe fomentarse mediante cambios simples en comportamientos de riesgo, tales como:
- Uso del cinturón de seguridad: al viajar en automóvil, ya sea en el asiento delantero o trasero. Su uso adecuado puede reducir significativamente el riesgo de lesiones medulares en caso de accidente de tráfico
- Protección al practicar deportes: especialmente en actividades de alto riesgo, como el fútbol. Cascos, chalecos protectores y otros equipos de seguridad pueden ayudar a prevenir lesiones graves en la médula espinal
- Prevención de caídas: los trabajadores deben utilizar equipos de seguridad completos, especialmente aquellos que realizan actividades en alturas elevadas
- No zambullirse de cabeza en lugares desconocidos: los traumatismos cervicales en piscinas, el mar o ríos pueden evitarse mediante la concienciación sobre este peligro
Referencias
Ministerio de Salud
Revista Salud Multidisciplinaria