Leucemia mieloide aguda
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - C92.0
CIE 10 - C92.0
La leucemia mieloide aguda, o leucemia no linfocítica aguda, es un tipo de cáncer caracterizado por mutaciones genéticas que afectan las células madre de la médula ósea y generan un exceso de glóbulos blancos inmaduros. Estas células comienzan a multiplicarse de forma descontrolada y dificultan el desarrollo de células sanas.
En la mayoría de los casos, los primeros síntomas de la leucemia mieloide aguda son anemia, fatiga, infecciones recurrentes, pérdida de peso y apetito, fiebre, dolor de cabeza, dificultad para respirar, hematomas y hemorragias. Se desarrolla rápidamente.
Aún no se ha determinado una causa exacta para las mutaciones genéticas que provocan la leucemia mieloide aguda.
Para diagnosticar casos de leucemia mieloide aguda, el médico se basa en análisis de sangre y, si es necesario, biopsias de médula ósea, entre otros estudios.
Como la leucemia mieloide aguda no tiene una causa específica, no existe una forma efectiva de prevenirla.
El tratamiento de la leucemia mieloide aguda depende de la gravedad del caso y de la respuesta del paciente. Puede incluir quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia y trasplante de médula ósea.
La duración de un caso de leucemia mieloide aguda varía mucho según el tipo de enfermedad y cada caso particular. En general, incluso después de finalizar el tratamiento, la cura solo se declara cinco años después de la desaparición del cuadro clínico.
La leucemia mieloide aguda no es una enfermedad contagiosa.
Es posible tener más de un episodio de leucemia, aunque no es común.