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Menopausia y Climaterio

Glosario de Salud del Einstein

CIE 10 - N951

¿Qué son la menopausia y el climaterio?

La menopausia es el cese de los ciclos menstruales de la mujer, confirmado por la ausencia de menstruación durante un período de 12 meses consecutivos, en ausencia de otras causas conocidas, o cuando los ovarios son extirpados o gravemente dañados. Es un evento natural por el que pasa toda mujer y que marca el final de la fase reproductiva o fértil. Se asocia con una disminución en el funcionamiento de los ovarios y, en consecuencia, una menor producción de sus hormonas, especialmente el estrógeno.

El climaterio es la fase que representa la transición del período reproductivo al no reproductivo, incluyendo por tanto la menopausia. Su duración varía entre las mujeres y comienza con cambios en las hormonas ováricas y en aquellas que las regulan. Durante la transición de la edad fértil a la posmenopausia, la mujer experimenta cambios físicos. La mayoría de estos cambios son normales, pero algunos pueden estar relacionados con enfermedades.


Tipos

Se denomina menopausia natural cuando el cese de la menstruación ocurre de forma espontánea, sin intervención médica, y sucede entre los 40 y 55 años para la mayoría de las mujeres. La menopausia inducida es aquella causada por la extirpación quirúrgica de los ovarios o por tratamientos de quimioterapia o radioterapia, siempre que provoquen daños graves e irreversibles en los ovarios. La menopausia precoz es la que ocurre antes de los 40 años, ya sea de forma natural o inducida.

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico, confirmado mediante el análisis de la historia y los síntomas de la paciente, siendo los sofocos y las alteraciones menstruales los síntomas más comunes del climaterio.

El diagnóstico de la menopausia se realiza un año después de la última menstruación. Aunque en la mayoría de los casos no se requieren análisis hormonales, cuando hay dudas o sospechas de otra causa para los síntomas, se pueden realizar pruebas hormonales.


Síntomas

Los hallazgos más comunes durante el climaterio incluyen:

  • Ciclos menstruales irregulares, con acortamiento o alargamiento del intervalo, disminución o aumento en la duración y cantidad del flujo, y episodios de sangrado intermenstrual. Comienzan entre cuatro y ocho años antes de la menopausia en el 90% de las mujeres, aunque algunas pueden tener su última menstruación sin cambios previos
  • Sofocos o “bochornos”, caracterizados por episodios de enrojecimiento y sensación de calor en la cara, cuello y tronco. Pueden ir acompañados de palpitaciones, sudoración excesiva, escalofríos y, en algunos casos, ansiedad. Cuando ocurren por la noche, pueden interferir con el sueño y causar sudores nocturnos. El sueño inadecuado puede provocar fatiga e irritabilidad. La mayoría de las mujeres experimenta estos síntomas durante tres a cinco años, aunque no se puede predecir cuándo terminarán
  • Síntomas psíquicos, como inestabilidad emocional, depresión, ansiedad y disminución de la memoria. Son quejas comunes en mujeres maduras, aunque no hay evidencia científica clara de que estén directamente relacionados con la menopausia. Muchas mujeres entre 40 y 50 años experimentan cambios en su autoestima e imagen corporal, especialmente en una sociedad que valora la juventud
  • Disminución del deseo sexual, común en ambos sexos con la edad. La caída hormonal puede afectar la función sexual, pero el impacto varía entre mujeres. Muchas siguen activas sexualmente en la posmenopausia, especialmente si mantienen una actitud positiva hacia su cuerpo
  • Cambios genitales, como adelgazamiento de la mucosa vaginal y vulvar, menor lubricación y pérdida de elasticidad, condición conocida como atrofia. Estos cambios se intensifican con los años posteriores a la menopausia
  • Síntomas urinarios, como incontinencia, aumento de la frecuencia urinaria e infecciones. Son comunes en la madurez y pueden estar parcialmente relacionados con la menopausia, debido al adelgazamiento de la mucosa uretral y debilitamiento de los músculos pélvicos
  • Dolores de cabeza, más frecuentes en mujeres sensibles a las fluctuaciones hormonales, como aquellas con antecedentes de migrañas menstruales o uso de anticonceptivos orales
  • Cambios en la piel y el vello corporal, como adelgazamiento de la piel, sequedad y aumento del vello en áreas como mejillas, mentón y labio superior, debido a la disminución del estrógeno y el aumento relativo de hormonas masculinas
  • Enfermedades cardiovasculares, con un riesgo de infarto, accidente cerebrovascular y trombosis de dos a tres veces mayor que en mujeres premenopáusicas, con aumento progresivo con la edad
  • Osteoporosis, con mayor riesgo de fracturas en vértebras, cadera, costillas y extremidades. Aunque la pérdida ósea comienza lentamente a los 30 años, se acelera en los primeros años tras la menopausia


Tratamiento

La necesidad de tratamiento se basa en la intensidad de los síntomas a corto plazo y en el riesgo de enfermedades a largo plazo (osteoporosis, enfermedades cardiovasculares). Se observan diferencias significativas entre mujeres con menopausia natural y aquellas con menopausia precoz o inducida, que suelen requerir cuidados específicos. Sin embargo, independientemente de los síntomas, todas las mujeres en el climaterio deben tener seguimiento médico.

Siempre se recomiendan medidas generales, como: Mantener un peso adecuado, consumir una dieta rica en calcio y vitamina D, y baja en grasas saturadas (animales), evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol o cafeína, realizar ejercicio regularmente (aeróbico, con carga de peso y de flexibilidad), controlar la presión arterial, prevenir o tratar la diabetes, reducir el estrés, controlar el colesterol y los triglicéridos.

El tratamiento farmacológico es individualizado, y la necesidad o indicación de terapia hormonal debe discutirse con el médico según los síntomas, enfermedades presentes, contraindicaciones y efectos secundarios.

La terapia hormonal puede realizarse con estrógeno solo o combinado con progestágeno, por diferentes vías: comprimidos, inyecciones, parches, geles, aerosoles nasales o cremas vaginales, buscando un efecto local (vía vaginal) o sistémico (otras vías). Cuando se inicia, puede mejorar los sofocos, la atrofia genital y la pérdida ósea. Sin embargo, debe considerarse el posible aumento del riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, trombosis y cáncer de mama con su uso prolongado.

Contraindicaciones para el uso de hormonas incluyen: Antecedentes de cáncer de mama, sangrado uterino de causa desconocida, enfermedad hepática grave activa, antecedentes de trombosis venosa y  presencia de enfermedad cardiovascular.

Efectos secundarios de la terapia hormonal pueden incluir: sangrado uterino, dolor mamário, náuseas, distensión abdominal, dolor de cabeza, mareos, retención de líquidos y cambios de humor.

El uso de fitoestrógenos (“hormonas naturales”), como la isoflavona, aunque parece aliviar los sofocos en algunos casos, carece de evidencia científica sólida que confirme su eficacia y seguridad.

Es cierto que todas las mujeres pasan por la menopausia, cada una de forma única, y vivirán aproximadamente un tercio de su vida en la posmenopausia. Por lo tanto, es beneficioso buscar con el médico los ajustes terapéuticos adecuados para cada caso, reevaluados con frecuencia según los avances científicos y los cambios en el estilo de vida.

Referencias

Menopause - NHS
Menopause - StatPearls - NCBI Bookshelf
What Is Menopause? | National Institute on Aging
Menopause - Cleveland Clinic