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Pleuritis

Glosario de Salud del Einstein

CIE 10 - R091

¿Qué es la pleuritis?

La pleuritis o pleuresía es una inflamación aguda o crónica de las pleuras.

La pleura es una membrana delgada que recubre toda la superficie del pulmón y que continúa cubriendo la cara interna de la pared torácica (que comprende las costillas y sus músculos intercostales).

Durante los movimientos de la respiración, la pleura que recubre el pulmón (pleura visceral) se desliza sobre la pleura que recubre la cara interna de la pared torácica y el diafragma (pleura parietal), gracias a una pequeña cantidad de líquido pleural normal que actúa como lubricante.

El líquido pleural es producido y absorbido por la pleura. Cuando hay un aumento en la producción, una disminución en la absorción o ambas situaciones (en un contexto de inflamación pleural), se produce el derrame pleural.

Causas

La pleuritis puede ser causada por tuberculosis, neoplasias malignas, infecciones virales y bacterianas, colagenosis y vasculitis (enfermedades reumatológicas), después de una lesión cardíaca, embolia pulmonar, uremia (insuficiencia renal), pancreatitis y exposición al asbesto (mineral muy utilizado en el pasado para la fabricación de aislantes térmicos, eléctricos y acústicos).

Síntomas

Los síntomas más frecuentes son: dolor torácico (en el lado afectado), dolor torácico que empeora al inspirar profundamente (causado por la fricción entre las pleuras visceral y parietal inflamadas o por la propia inflamación de la pleura parietal, que posee muchas terminaciones nerviosas), tos seca y dificultad para respirar.

Diagnóstico

El diagnóstico de la causa de la pleuritis depende de los síntomas, de la investigación clínica con análisis de sangre, junto con criterios del análisis del líquido pleural (si hay cantidad suficiente para puncionar), pudiendo ser necesaria la biopsia de la pleura parietal.

La toracocentesis diagnóstica consiste en la punción y recolección del líquido pleural para ser enviado al análisis de laboratorio. También puede servir para vaciar el derrame pleural y formar parte del tratamiento (toracocentesis evacuadora o terapéutica).

Eventualmente, puede ser necesaria una biopsia de la pleura parietal para el diagnóstico. La biopsia pleural puede realizarse mediante punción-biopsia con aguja o mediante videotoracoscopia (cirugía realizada con óptica de video, en la que se realiza la biopsia bajo visión directa de la pleura, también conocida como pleuroscopia). La biopsia extrae un fragmento de la pleura parietal que se envía para estudio microscópico con el fin de determinar la causa de la pleuritis.

Tratamientos

El tratamiento de la pleuritis depende de la cantidad de líquido pleural, de los síntomas y de la causa. Junto con el tratamiento clínico (utilizando medicamentos específicos para cada situación), puede ser necesaria la realización de procedimientos invasivos.

Cuando la pleuritis está asociada a un derrame pleural de volumen considerable, generalmente se requiere toracocentesis terapéutica y drenaje pleural como primer tratamiento. Pero si estas opciones no se indican precozmente o si hay un empeoramiento del cuadro, serán necesarios tratamientos más invasivos.

Las infecciones pleurales derivadas de una neumonía complicada (derrame parapneumónico) o de la contaminación por órganos adyacentes (como en el caso de un derrame posquirúrgico o pancreatitis, por ejemplo), pueden conllevar el riesgo de formación de loculaciones (bolsas de líquido), transformación en empiema pleural (pus en la pleura) y, en consecuencia, sepsis (infección generalizada).

La toracocentesis terapéutica y el drenaje pleural se utilizan en las fases iniciales del derrame pleural. A medida que la infección pleural empeora, el líquido puede volverse loculado y más espeso, siendo necesaria la videotoracoscopia (o videopleuroscopia) para la limpieza mecánica de la cavidad pleural.

También puede ser necesaria la decorticación pulmonar cuando el líquido espeso se endurece y encapsula el pulmón. La decorticación pulmonar es un procedimiento quirúrgico que elimina el líquido espeso, las loculaciones y la cápsula de la superficie del pulmón, permitiendo que este se expanda y recupere su forma y tamaño originales.

En cuanto a las neoplasias pleurales, son más comunes las metástasis pleurales de tumores de otros órganos (como pulmón y mama, por ejemplo), aunque también existen tumores originados en la pleura, como el mesotelioma. El tratamiento de los derrames pleurales neoplásicos metastásicos suele incluir: toracocentesis terapéutica, drenaje pleural y pleurodesis en los casos de derrames recurrentes (que reaparecen después de la toracocentesis).

En los tumores originados en la pleura, existen diversos tratamientos según la presentación del tumor: toracocentesis terapéutica, drenaje pleural, pleurodesis, pleurectomía (resección quirúrgica de las pleuras) y pleuro-neumonectomía (resección quirúrgica de las pleuras y órganos adyacentes como el pulmón y el diafragma).

Por el Consejo Editorial Einstein