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Prolapso genital (vejiga caída)

Glosario de Salud del Einstein

CIE 10 - N81

¿Qué es el prolapso genital (vejiga caída)?

El prolapso genital, también conocido como “vejiga caída”, es una enfermedad en la que no solo la vejiga, sino todos los órganos pélvicos pueden perder su soporte y “caer”, formando una protuberancia en la vagina.

Además de la incomodidad y la sensación de una “bola en la vagina”, puede afectar la calidad de vida y tener un impacto social, llevando a la mujer a sentir vergüenza, reducir sus interacciones sociales, limitar la actividad física e incluso al aislamiento.


Prevalencia

La prevalencia ha aumentado con el envejecimiento de la población. Se estima que el 11,1% de las mujeres se someterán a alguna cirugía por disfunciones del suelo pélvico, que incluyen prolapsos genitales e incontinencias.


Tipos

Los principales tipos de prolapso genital son:

  • cistocele (prolapso de vejiga): cuando la vejiga pierde su soporte y forma una protuberancia en la región vaginal
  • rectocele / enterocele (prolapso intestinal): cuando el intestino pierde su soporte y forma una protuberancia en la región vaginal
  • prolapso uterino: cuando el útero pierde su soporte y puede observarse su descenso a través de la vagina
  • rotura del periné: aunque no es un prolapso propiamente dicho, es una condición comúnmente asociada al prolapso por debilitar uno de los puntos de soporte de los órganos pélvicos 


Causas

  • aumento de la presión intraabdominal: embarazo, obesidad, tos crónica, estreñimiento crónico, ejercicios físicos intensos o sin orientación adecuada
  • trauma: parto vaginal (natural o con fórceps), lesiones perineales o incluso cirugías previas como la histerectomía
  • deficiencia de colágeno: genética, tabaquismo, menopausia


Síntomas

Sensación de peso o “bola” en la vagina. Puede estar acompañada de síntomas urinarios como necesidad frecuente de orinar, incontinencia urinaria (por esfuerzo o urgencia) o incluso dificultad para orinar.

También puede haber síntomas intestinales como tenesmo (urgencia para evacuar), dificultad para evacuar o incontinencia fecal, además de dificultad para tener relaciones sexuales o sensación de “vagina ancha”.


Diagnóstico

La historia clínica puede sugerir el diagnóstico, pero la confirmación se realiza mediante un examen físico especializado, especialmente con la cuantificación del prolapso por el método POP-Q (Pelvic Organ Prolapse Quantification). A veces se requieren exámenes complementarios como ecografía transperineal o resonancia magnética.


Tratamiento

  • cambios en el estilo de vida: pérdida de peso con dieta equilibrada y ejercicios físicos bien orientados
  • tratamiento clínico del prolapso genital: fisioterapia del suelo pélvico, tratamiento de la hipotonía genital (estrógeno tópico y/o laserterapia), uso de pesario (dispositivo intravaginal que puede ser manipulado por la paciente)
  • tratamiento quirúrgico del prolapso genital: cirugías sitio-específicas (corrección de los defectos diagnosticados en la pelvis como reconstrucción de fascias para “levantar” la vejiga e intestino, reconstrucción de los ligamentos uterosacros que sostienen el útero o incluso histerectomía con acortamiento de estos ligamentos y reconstrucción del periné) o cirugías con mallas (que utilizan mallas en lugar de ligamentos y fascias para “levantar” los órganos pélvicos)


Prevención

Control del peso, ejercicios físicos bien orientados o fisioterapia del suelo pélvico.


 

Por el Consejo Editorial Einstein