Retinoblastoma
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - C69.2
CIE 10 - C69.2
El retinoblastoma es un tipo raro de cáncer que afecta la retina, la membrana que recubre la pared interna de los ojos y transmite la información visual al cerebro. Puede ocurrir en uno o en ambos ojos, generalmente en la infancia.
El retinoblastoma es más común en niños menores de 2 años. En la mayoría de los casos, los padres solo sospechan del problema cuando aparece un reflejo blanco en la pupila, visible en fotos con flash. Los ojos pueden apuntar en direcciones diferentes (estrabismo), y el niño puede tener dificultad para ver.
La principal causa del retinoblastoma es el factor genético. Se estima que las personas con antecedentes de esta enfermedad tienen un mayor riesgo de transmitirla a sus descendientes.
La sospecha de retinoblastoma puede surgir en exámenes de rutina realizados por el pediatra o el oftalmólogo. Para confirmar el diagnóstico, se solicitan exámenes complementarios.
No es posible prevenir el retinoblastoma, pero se puede realizar un diagnóstico precoz mediante el test del reflejo rojo y exámenes de rutina, especialmente hasta los 5 años de edad.
La quimioterapia, la radioterapia y el uso de láser están entre los tratamientos contra el retinoblastoma. Puede ser necesaria una cirugía para remover el ojo afectado.
La duración del retinoblastoma varía según el tamaño y la ubicación del tumor. Si no se trata, el cáncer continúa creciendo y puede diseminarse a otros órganos, lo que reduce las posibilidades de cura.
El retinoblastoma no es una enfermedad contagiosa.
Aunque es poco común, es posible tener retinoblastoma en un ojo y, después de curarse, desarrollarlo en el otro.