Rosácea
Glosario de Salud del Einstein
CIE 10 - L71
CIE 10 - L71
La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica y recurrente que afecta con mayor frecuencia la piel y, más raramente, los ojos. Existen varios tipos de rosácea, cada uno según los síntomas del paciente. Una de estas formas se confunde fácilmente con el acné, las llamadas “espinillas”.
La causa aún no está completamente esclarecida, pero existen varios factores que contribuyen, tales como: Disfunciones en los vasos sanguíneos de la piel, Reacciones reacciones inflamatorias frente a microorganismos presentes en la piel, Alteraciones alteraciones en la inmunidad innata, y Daños daños causados en la piel por los rayos ultravioleta.
Existe tratamiento, pero debe adaptarse a cada tipo de rosácea y a la edad del paciente. Cada persona debe ser evaluada individualmente por un especialista.
Sabemos que la rosácea puede afectar a adultos, especialmente a partir de los 30 años, a mujeres y a personas con fototipos I y II, es decir, pieles más claras son las más afectadas. La rosácea también puede presentarse en niños, aunque con menor frecuencia. En las etapas más tempranas, las mujeres son las más afectadas. Los hombres, por su parte, pueden desarrollar rinofima (una afección en la nariz causada por la rosácea) con mayor frecuencia.
En realidad, el empeoramiento de esta condición está relacionado con la intensidad de los rayos UV. Por lo tanto, es en el verano cuando la situación realmente puede agravarse. Sin embargo, vale la pena recordar que, incluso en los días fríos, es importante usar protector solar y evitar la exposición excesiva al sol.
Consultando a un dermatólogo, quien está capacitado para diferenciar la rosácea de otras enfermedades de la piel que pueden parecer similares, e iniciar el tratamiento adecuado. El diagnóstico debe realizarse correctamente, identificando el tipo específico de rosácea para definir el tratamiento más apropiado.