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Síndrome de Pánico

Glosario de Salud del Einstein

CIE 10 - F41. 0

La ansiedad es un estado emocional que forma parte de la vida. Encontrarse con la persona de la que uno está enamorado genera ansiedad, al igual que una entrevista para un nuevo empleo. Antes de un examen, por ejemplo, este estado de ánimo puede ser productivo, ya que mantiene al estudiante alerta y preparado para el desafío.

Pero cuando la ansiedad comienza a afectar negativamente la vida cotidiana, se convierte en un problema. Si alguien ya no puede seguir su rutina, ya sea en el trabajo, en la escuela o en la vida social, puede estar sufriendo un trastorno de ansiedad. El síndrome de pánico forma parte de estos trastornos.

“Muchas personas pueden tener síndrome de pánico y no saberlo porque no reconocen los síntomas”, alerta Ana Luiza Lourenço Simões Camargo, psiquiatra del Einstein.

Mujeres vs. Hombres

El síndrome se desarrolla principalmente en adultos jóvenes, alrededor de los 25 años; sin embargo, personas de cualquier edad pueden presentar el problema. Las principales afectadas son las mujeres, quienes reciben entre dos y tres veces más diagnósticos de síndrome de pánico que los hombres. Según la Dra. Ana Luiza, aún no hay una confirmación científica que relacione la mayor incidencia con el sexo femenino.

“Algunos casos en hombres pueden estar subdiagnosticados porque ellos buscan menos ayuda”, analiza la psiquiatra.

Un estudio del National Comorbidity Survey (NCS), de EE. UU., indica que el 71% de las personas con síndrome de pánico son mujeres y solo el 29% son hombres.

Síntomas

El síndrome se caracteriza por la sucesión repentina de crisis de pánico. La sensación horrible provocada por estos episodios hace que la persona cambie su rutina por miedo a que el episodio se repita. “En la práctica, esto significa que alguien que tuvo una crisis mientras conducía, deja de conducir; si la crisis ocurrió en el metro, deja de usar ese medio de transporte”, explica la psiquiatra.

Las crisis impiden llevar una vida normal. Hay casos en los que la persona deja de salir de casa o ya no sale sola. La lógica es la siguiente: se vive con la expectativa de nuevas crisis y se busca estar en una situación donde sea posible encontrar ayuda.

“Quien sufre del síndrome de pánico tiene una preocupación persistente por tener nuevos ataques”, dice la Dra. Ana Luiza. Durante la crisis, que alcanza su punto máximo en 10 minutos, se manifiestan al menos cuatro de los siguientes síntomas:

  • palpitaciones
  • taquicardia
  • sudoración excesiva
  • temblores
  • náuseas
  • mareos
  • sensación de falta de aire
  • miedo a perder el control
  • miedo a morir


Causas

De onde vem?

No existe una causa específica para el síndrome de pánico. Solo hay algunas hipótesis. Una de ellas se refiere a factores genéticos, ya que el 35% de los familiares de primer grado de pacientes con trastorno de pánico también desarrollan el problema.

Otra hipótesis plantea que los pacientes tienen una disfunción neurológica en el sistema de alerta. “Cuando pasamos por una situación que causa miedo, nuestro sistema de alerta es activado por el cerebro. Quienes sufren del síndrome pueden tener una disfunción en este sistema y desencadenar una crisis sin una causa aparente”, señala la psiquiatra.

Tratamiento

El tratamiento del síndrome de pánico incluye abordar tanto la enfermedad en sí como los problemas que pueden estar asociados a ella, como por ejemplo la depresión. Los medicamentos más utilizados son los antidepresivos y los ansiolíticos, combinados con la psicoterapia. Esta combinación suele ofrecer buenos resultados.

“En el tratamiento, intentamos mostrarle al paciente que, por más incómodos que parezcan los ataques, no va a morir por causa de ellos”, dice la Dra. Ana Luiza. Con el tiempo, los síntomas pueden desaparecer por completo o ser controlados, volviéndose más leves. “Eso dependerá de cada paciente”, concluye.
 

Atenção: este conteúdo tem caráter informativo e não substitui a avaliação de um profissional de saúde. Se você estiver enfrentando sintomas de ansiedade, depressão, burnout ou qualquer outro sofrimento emocional, procure orientação médica ou psicológica. Você pode entrar em contato com o Centro de Valorização da Vida (CVV) pelo número 188 – o atendimento é gratuito e funciona 24 horas por dia.

Caso esteja na cidade de São Paulo, você pode procurar apoio em um Centro de Atenção Psicossocial (CAPS). Para conhecer as unidades do CAPS que o Einstein faz gestão, acesse: Unidades

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Por el Consejo Editorial Einstein