Saltar al contenido principal

Vaginismo

Glosario de Salud del Einstein

CIE 10 - N942

¿Qué es el vaginismo?

El vaginismo es una disfunción sexual en la mujer que provoca dolor durante la penetración vaginal. Puede afectar la salud física y mental, resultando en dificultades personales, interpersonales e incluso conyugales, lo que lleva a una disminución en la calidad de vida.

Se trata de una contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico cuando se intenta la penetración vaginal, por ejemplo, con el pene, un dedo, un tampón o un espéculo. La contracción ocurre en los músculos del perineo, llegando a involucrar el ano y, en algunos casos, también la parte interna de los músculos del muslo y el abdomen. Su intensidad puede variar de leve, permitiendo algún tipo de penetración, a grave, imposibilitando cualquier tipo de penetración.

Tipos

El vaginismo puede ser primario o secundario. El primario se define cuando la mujer es incapaz de mantener relaciones sexuales con penetración debido a contracciones involuntarias de la vagina desde el primer intento en su vida; el secundario ocurre cuando la mujer ya ha tenido relaciones sexuales con penetración, pero ya no puede tenerlas.

Causas

La contracción de los músculos del suelo pélvico ocurre como un ciclo: el dolor durante la relación genera más contracción, lo que genera más dolor y más evitación de la relación. Llega un punto en que solo imaginar tener relaciones sexuales puede hacer que la mujer contraiga la musculatura y sienta dolor.

Una de las causas del vaginismo es la ansiedad fóbica que sienten algunas mujeres antes de la penetración vaginal. Los factores suelen estar relacionados con una educación sexual vergonzosa, punitiva y/o religiosa, así como con experiencias sexuales traumáticas. También existen causas físicas, como anormalidades del himen, anomalías congénitas, atrofia vaginal, endometriosis, infecciones, lesiones vaginales, tumores, enfermedades de transmisión sexual y congestión pélvica.

Diagnóstico y tratamiento

Es de suma importancia la evaluación y el tratamiento por un equipo multidisciplinario. Generalmente incluye a un ginecólogo especializado en sexualidad, un psicólogo y un fisioterapeuta del suelo pélvico. Algunos de los recursos de fisioterapia incluyen técnicas de terapia manual, desensibilización asociada al uso de dilatadores, respiración diafragmática, ejercicios para el suelo pélvico, diferentes modalidades de estimulación eléctrica y termoterapia.

Por el Consejo Editorial Einstein