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Cáncer de hígado

Glosario de Salud de Einstein

¿Qué es el cáncer de hígado?

Los tumores malignos del hígado pueden dividirse en dos tipos: cáncer primario (que se origina en el propio órgano) y secundario o metastásico (originado en otro órgano y que también afecta al hígado).

Entre los tumores originados en el hígado, el más frecuente es el hepatocarcinoma o carcinoma hepatocelular. Agresivo, ocurre en más del 80% de los casos. Otros tipos de cáncer primario de hígado son el colangiocarcinoma (originado en los conductos biliares del hígado), el angiosarcoma (cáncer raro que se origina en los vasos sanguíneos del órgano) y el hepatoblastoma, tumor maligno raro que afecta a recién nacidos y niños en los primeros años de vida.

 

Síntomas

Dolor abdominal, masa abdominal, distensión, pérdida de peso inexplicada, pérdida de apetito, malestar general, ictericia (coloración amarillenta en la piel y los ojos) y ascitis (acumulación de líquido en el abdomen).

 

Diagnóstico

Debido al corto tiempo de evolución del hepatocarcinoma, generalmente el tumor se encuentra avanzado cuando se realiza el diagnóstico. El tiempo de duplicación del volumen de masa es, en promedio, de cuatro meses. Algunos exámenes ayudarán al médico a confirmar el diagnóstico:

tomografia computadorizada: examen que utiliza rayos X y tecnología de computadora para producir imágenes como si fuera un “corte” del cuerpo y sirve para descubrir y localizar los tumores

resonancia magnética nuclear (RNM): no presenta gran diferencia en relación con la tomografía computarizada, en lo que se refiere a la capacidad de identificar los tumores hepáticos primarios o metastásicos. Este examen puede definir un poco mejor la extensión del tumor en los pacientes con cirrosis hepática

laparoscopia: permite la visualización directa del órgano y la biopsia (remoción de una pequeña cantidad de tejido para análisis de laboratorio que determinará si el tumor es maligno o no). Es más eficaz cuando se asocia a la ultrasonografía videolaparoscópica

 

Tratamiento

La remoción quirúrgica (resección) del tumor es el tratamiento más indicado cuando el tumor está restringido a una parte del hígado (tumor primario) y también en los tumores hepáticos metastásicos en los que la lesión primaria fue resecada o es pasible de ser resecada de manera curativa.

 

Prevención

La cirrosis hepática está en el origen de la mitad de los casos de hepatocarcinoma. La cirrosis, a su vez, está asociada al alcoholismo o a la hepatitis crónica, cuya causa más común es la infección por los virus de las hepatitis B o C. Para no desarrollar cirrosis hepática es necesario controlar la cantidad de alcohol ingerido, nunca sobrepasando dos dosis por día. La transmisión del virus de la hepatitis B puede prevenirse mediante la vacunación.

Una alimentación con alto contenido de fibras (granos enteros, cereales, legumbres y frutas) y bajo contenido de grasas saturadas previene varios tipos de cáncer, como los del intestino, del recto, de mama y de pulmón, tipos conocidos por desencadenar metástasis hacia el hígado.

Sin embargo, es necesario prestar atención al origen de los granos y cereales, ya que cuando se almacenan en lugares inadecuados y húmedos pueden contaminarse con el hongo Aspergillus flavus, que produce la sustancia cancerígena aflatoxina, la cual es un factor de riesgo para el hepatocarcinoma.

 

Colangiocarcinoma

Está relacionado con inflamaciones de las vías biliares, principalmente con la infestación por un parásito del aparato digestivo (Clonorchis sinensis), muy frecuente en los países asiáticos y africanos.

 

Angiosarcoma

Asociado al potencial cancerígeno de sustancias químicas como el cloruro de vinilo, usado en la fabricación de algunos tipos de plástico, los arsenicales inorgánicos y el Thorotrast (solución de dióxido de torio).

Por Consejo Editorial Einstein