Síntomas
Los síntomas de la diverticulitis pueden variar en intensidad, y algunas personas pueden no presentar síntomas evidentes. Sin embargo, los más comunes incluyen:
- dolor abdominal: generalmente se localiza en la parte inferior izquierda del abdomen, aunque también puede presentarse en el lado derecho
- fiebre y escalofríos: esto puede ocurrir debido a la infección
- cambios en los hábitos intestinales: puede haber alteraciones en los patrones normales de evacuación, como estreñimiento, diarrea o ambos
- sensibilidad abdominal: el área afectada puede estar sensible al tacto, y la presión en la región abdominal puede aumentar el dolor
Causas
Las causas de la diverticulitis pueden estar relacionadas con:
- envejecimiento: a medida que las personas envejecen, la pared del intestino grueso puede debilitarse, lo que facilita el desarrollo de diverticulitis
- dieta baja en fibra: los alimentos con bajo contenido de fibra o procesados pueden contribuir a la diverticulitis. La falta de fibra en la dieta puede resultar en heces más duras y en la necesidad de ejercer presión al defecar, lo que también puede provocar diverticulitis
- factores genéticos: si hay antecedentes familiares de la condición, el riesgo de desarrollarla aumenta
- obesidad: el exceso de peso puede ejercer presión adicional sobre las paredes del intestino grueso
Diagnóstico
El diagnóstico de la diverticulitis generalmente incluye una serie de enfoques, tales como:
- entrevista y examen físico: el profesional de salud recopila información detallada sobre los síntomas, el historial médico y el estilo de vida del paciente
- análisis de sangre: pueden realizarse para detectar signos de infección y tratarla de forma temprana
- tomografía computarizada: se utiliza con frecuencia para confirmar el diagnóstico de diverticulitis. Este procedimiento proporciona imágenes detalladas del intestino y permite evaluar la presencia de inflamación
- exámenes adicionales: la resonancia magnética, por ejemplo, puede realizarse en casos específicos o si hay dudas sobre el diagnóstico
Tratamiento
El tratamiento de la diverticulitis puede variar según la gravedad de los síntomas y la presencia de complicaciones. Sin embargo, generalmente incluye enfoques como:
- dieta: preferiblemente líquida o de fácil digestión para darle al intestino la oportunidad de recuperarse
- antibióticos: si hay evidencia de infección, el médico puede recetarlos para combatir la infección bacteriana asociada con la diverticulitis
- hidratación: especialmente durante episodios agudos de diverticulitis
Prevención
La prevención de la diverticulitis generalmente implica la adopción de hábitos de vida saludables y la promoción de un intestino sano, además de estrategias como:
- mantener una dieta rica en fibra: ayuda a mantener las heces blandas, facilitando su paso durante la evacuación
- hidratarse adecuadamente: es necesario consumir suficiente agua para mantener la salud del cuerpo
- practicar ejercicio regularmente: la actividad física regular puede promover la salud del colon y ayudar a prevenir el estreñimiento
- evitar el tabaquismo: está asociado con una variedad de problemas de salud, incluidos los trastornos intestinales
Referencias
Manual MSD