Saltar al contenido principal

Lesión de menisco

Glosario de Salud del Einstein

CIE 10 - S83.2

¿Qué es una lesión de menisco?

Los meniscos son estructuras fibrocartilaginosas en forma de media luna, con una consistencia similar a la del caucho, que se encuentran entre el fémur y la tibia

En cada rodilla hay dos meniscos: el medial (en el lado interno de la rodilla) y el lateral (en el lado externo). Su función principal es distribuir la carga que pasa por la articulación para ayudar a reducir la presión sobre el cartílago que recubre los huesos de la rodilla. Es decir, actúan como “amortiguadores”, protegiendo dicho cartílago. Una lesión en los meniscos compromete esta protección y expone el cartílago al desgaste, lo que facilita el desarrollo de artrosis en la articulación

Síntomas

Los síntomas de una lesión de menisco pueden incluir:

  • Dolor en la rodilla, especialmente al doblar o estirar la articulación
  • Sensación de que la rodilla se “atasca” o “bloquea” durante los movimientos
  • Chasquidos: sensación audible, visible o palpable de que algo se mueve y “cruje” dentro de la articulación
  • Hinchazón en la rodilla (también llamada derrame articular)
  • Rigidez: sensación de que la rodilla está más “dura”
  • Bloqueo articular: situación en la que la rodilla queda “trabada”, imposibilitada de estirarse o doblarse más allá de unos pocos grados
  • Debilidad en la rodilla: sensación de pérdida momentánea de fuerza, que puede ocurrir durante actividades más intensas o incluso al caminar
  • Sin síntomas: no es raro que una lesión de menisco sea detectada en algún examen (como una resonancia magnética, por ejemplo), pero que no cause síntomas, es decir, que sea asintomática
     

Causas

Las lesiones de menisco pueden ser causadas por una variedad de eventos o condiciones que resultan en fuerzas excesivas o movimientos anormales en la rodilla:

  • trauma agudo: una lesión de menisco puede ocurrir debido a un impacto directo en la rodilla o un movimiento brusco de torsión mientras la rodilla está flexionada
  • actividades deportivas: deportes que implican cambios rápidos de dirección, rotación de la rodilla o contacto físico, como el fútbol, baloncesto, tenis y esquí, aumentan el riesgo de lesiones meniscales
  • sobrecarga repetitiva: ciertas ocupaciones o actividades que implican movimientos repetitivos de flexión y extensión de la rodilla, como sentadillas frecuentes o levantamiento inadecuado de peso, pueden aumentar el riesgo de lesiones de menisco debido a la tensión repetitiva sobre el tejido

Diagnóstico

El diagnóstico de una lesión de menisco puede incluir:

  • historia clínica del paciente: preguntas sobre los síntomas, como dolor en la rodilla, hinchazón, rigidez, sensación de bloqueo o chasquidos durante el movimiento
  • examen físico: pruebas específicas para evaluar la estabilidad de la rodilla, el rango de movimiento, la sensibilidad al tacto y la presencia de hinchazón
  • pruebas de imagen: aunque no muestran directamente el menisco, las radiografías pueden ayudar a descartar otras lesiones óseas o condiciones que puedan estar causando los síntomas
Imagem de lesão no menisco do joelho

Tratamiento

El tratamiento para una lesión de menisco puede variar según la gravedad de la lesión y los síntomas del paciente. Las opciones de tratamiento incluyen:

  • reposo y hielo: descansar la rodilla y aplicar hielo en la zona afectada puede ayudar a reducir el dolor y la hinchazón
  • fisioterapia: ejercicios de fortalecimiento y estiramiento pueden ayudar a estabilizar la rodilla, mejorar la función muscular y promover la recuperación

Actualmente, se prefiere reparar las lesiones del menisco, cuando es posible, en lugar de extirparlas. Esto ayuda a proteger la articulación de la rodilla y evitar el desgaste del cartílago que puede llevar a la artrosis

Prevención

La prevención de lesiones en el menisco implica la adopción de varias medidas para reducir el riesgo de daño a esta estructura cartilaginosa esencial en la rodilla. A continuación, se presentan algunas estrategias importantes de prevención:

  • fortalecimiento muscular: especialmente de los cuádriceps y los músculos isquiotibiales, puede ayudar a estabilizar la articulación de la rodilla y reducir la carga sobre el menisco durante las actividades físicas
  • mejora del equilibrio y la propiocepción: los ejercicios destinados a mejorar el equilibrio y la propiocepción (la capacidad del cuerpo para percibir su posición en el espacio) pueden ayudar a reducir el riesgo de caídas y torceduras en la rodilla que pueden provocar lesiones en el menisco
  • técnica adecuada: al practicar deportes o actividades físicas que implican movimientos de torsión o cambios de dirección, es importante utilizar técnicas adecuadas para reducir el riesgo de lesiones en el menisco. Esto incluye aprender la técnica correcta de aterrizaje y giro durante actividades como correr, saltar y deportes de contacto
  • uso de equipo de protección: utilice equipo de protección adecuado durante actividades deportivas o recreativas que puedan aumentar el riesgo de lesiones en la rodilla, como cascos, rodilleras y coderas
     

Saúde e Bem-Estar

También le puede interesar leer sobre esto: