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Leishmaniasis

Glosario de Salud del Einstein

CIE 10 - B55

¿Qué es la Leishmaniasis?

La leishmaniasis es una enfermedad infecciosa causada por parásitos del género Leishmania. Se transmiten a los seres humanos y otros animales a través de la picadura de insectos infectados, conocidos como flebotominos o mosquitos de la arena.

Existen diferentes formas de leishmaniasis, y las principales son:

  • leishmaniasis cutánea: caracterizada por úlceras en la piel que pueden aparecer semanas o meses después de la picadura del mosquito infectado
  • leishmaniasis mucocutánea: una forma más grave que puede ocurrir si la leishmaniasis cutánea no se trata adecuadamente. Afecta las mucosas de la nariz, boca y garganta, y puede llevar a deformidades faciales
  • leishmaniasis visceral: la forma más grave de la enfermedad afecta órganos internos como el bazo, hígado y médula ósea. Si no se trata, puede ser fatal

Síntomas

Los síntomas de la leishmaniasis pueden variar dependiendo de la forma de la enfermedad (cutánea, mucocutánea y visceral). Entre los más comunes están:

  • ulceras en la piel: pueden ser únicas o múltiples y generalmente tienen bordes elevados
  • síntomas respiratorios: sangrado nasal, dificultad para respirar y voz ronca
  • fiebre: prolongada y persistente, uno de los síntomas más frecuentes
  • pérdida de peso: adelgazamiento inexplicado
  • debilidad: ocurre con sensación de fatiga

Es importante destacar que los síntomas pueden variar en gravedad y pueden desarrollarse semanas, meses o incluso años después de la infección. Si hay sospecha de leishmaniasis, es fundamental buscar atención médica para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Causas

Las principales causas de la leishmaniasis son:

  • picadura de mosquito infectado: los principales son del género Lutzomyia, conocidos como flebotominos
  • reservorios animales: roedores, perros y otros mamíferos pueden servir como reservorios del parásito. Cuando los mosquitos pican a estos animales infectados, se convierten en conductores de leishmania y transmiten el parásito a los humanos
  • condiciones climáticas y ambientales: temperaturas favorables y humedad pueden influir en la presencia y actividad de los mosquitos vectores, lo que afecta la incidencia de la leishmaniasis

Diagnóstico

El diagnóstico de la leishmaniasis involucra una combinación de factores, como:

  • evaluación clínica: un profesional responsable evalúa los síntomas presentados por el paciente, como úlceras en la piel y fiebre persistente
  • pruebas serológicas: exámenes de sangre que detectan la presencia de anticuerpos contra el parásito Leishmania pueden ser realizados
  • biopsias: en casos de leishmaniasis cutánea, se puede recolectar una pequeña muestra de tejido de la úlcera y examinarla al microscopio para identificar la presencia del parásito

Tratamiento

El tratamiento de la leishmaniasis depende de la forma de la enfermedad (cutánea, mucocutánea o visceral) y de las condiciones clínicas específicas del paciente. Los medicamentos utilizados para tratar la leishmaniasis tienen como misión eliminar el parásito.

Este tratamiento debe ser supervisado por profesionales de la salud, de manera individual para cada paciente. De esta forma, la duración puede variar, y es importante seguir todas las instrucciones médicas, incluso si los síntomas mejoran antes del término.

Prevención

La prevención de la leishmaniasis incluye la adopción de varias medidas para reducir el riesgo de infección por parásitos:

  • protección personal: usar repelentes de insectos en la piel expuesta, especialmente durante actividades al aire libre
  • protección de animales: especialmente perros, que pueden ser hospedadores del parásito. Es importante optar por collares repelentes y mantener a los animales en lugares protegidos
  • cuidados con heridas: tratar inmediatamente cualquier herida o lesión para evitar la entrada del parásito en el organismo

Referencias

Biblioteca Virtual en Salud