La comprensión del diagnóstico molecular permite personalizar el tratamiento de pacientes con cáncer de pulmón, por ejemplo. En el pasado, cuando solo se ofrecía quimioterapia, la mediana de supervivencia global de un paciente con cáncer de pulmón metastásico era de apenas ocho meses. Hoy, cuando se encuentra una mutación EGFR clásica, existe la oportunidad de ofrecer tratamiento dirigido molecular, logrando cerca de 38 meses de mediana de supervivencia global, según Fernando Moura.
Hoy, son muchas las opciones terapéuticas, desde la inmunoterapia hasta tratamientos teranósticos, pasando por terapias dirigidas y Medicina Intervencionista, cada una más adecuada a las particularidades de un paciente. Para tomar la mejor decisión, por lo tanto, los hospitales en la frontera del conocimiento crean grupos multidisciplinarios, con profesionales altamente calificados, para debatir casos, principalmente los más complejos. Son los tumor boards, que existen en el Einstein.
“Parece algo simple, pero organizar esta estructura y estos momentos exige una preparación del hospital como un todo”, refuerza Nam Jin Kim, director médico de Oncología del Einstein.
La personalización también hace que el cuidado sea más costo-efectivo: los tratamientos se destinan a quienes efectivamente se beneficiarán de ellos, ahorrando dinero y recursos en los casos en que serían ineficaces. Con esta perspectiva, por lo tanto, se espera llegar a más brasileños con tratamiento de calidad contra el cáncer. El Einstein, por ejemplo, atiende a muchos pacientes oncológicos del SUS a través del Hospital Municipal Doutor Gilson de Cássia Marques de Carvalho — Vila Santa Catarina, y de otras unidades públicas que gestiona.